HHay unas premisas que tenéis que conocer antes de llevar a cabo vuestro deseo para que éste termine siendo un éxito y os aporte muchos momentos de felicidad. Preguntaros antes de empezar…

¿Me hace ilusión tenerlo? ¿Tengo ganas de empezar una tarea como esta? ¿Puedo dedicarle un poquito de mi tiempo libre?…

Puede parecer una tontería pero en función de cuales hayan sido las respuestas el proyecto irá directo hacia el éxito o va a correr el peligro de quedar «aparcado».

Supongamos que todas las respuestas terminen siendo un … ¡Empezemos!

¡ATENCIÓN!  No todo es tan sencillo… hay otros aspectos que no dependen sólo de vuestras voluntades o motivaciones y que también pueden hacer decantar la balanza hacia un lado o hacia el otro. Vamos a comentarlas para no engañar a nadie…

Premisa 1: ¿Puedo tener un huerto si en mi terraza o balcón tengo poco espacio?

foto_14No os preocupéis si sólo tenéis un pequeño rinconcito, de aquellos que parece que no pueda caber nada. Con muy poco espacio vais a tener suficiente para poder meter una mesa de cultivo aunque sea de reducidas dimensiones. Si de verdad os hace ilusión… ¡Ésta no puede ser la razón que os haga echar hacia atrás! Algunas veces, aunque no se disponga de muchos metros cuadrados de planta, se puede aprovechar la altura para colocar unas jardineras y montar un huerto en vertical.

foto_08En caso que el espacio no sea ningún problema y podáis escoger el formato y la combinación de mesas que queráis os recomendamos que empecéis con una mesa de cultivo de 105 cm o de 140 cm de largo por unos 70 o 80 cm de ancho. La relación medida – precio suele estar muy bien, el tiempo que os va a ocupar va a ser mínimo y la superficie de cultivo permite obtener una cosecha aceptable para que la familia pueda ir saboreando vuestras hortalizas.

Suele ocurrir, al empezar, que por miedo al fracaso o por prudencia, preferimos iniciar nuestra «aventura» con una mesa algo pequeña y… ¡A esperar a ver cómo nos va! Hay que tener en cuenta que estas cosas, una vez se ponen en funcionamiento y nos damos cuenta que la cosa marcha bien, si de entrada hemos escogido una mesa demasiado pequeña la cantidad de hortalizas que vamos a obtener pronto la vamos a encontrar «reducida». Tened en cuenta, por otra parte, que si comprobáis la tarifa de precios de cada una de las mesas de cultivo (suele pasar con la mayoría de fabricantes), por poco dinero más, podréis llegar a cuadriplicar la zona de cultivo. ¡Pensadlo bien porqué sale a cuenta!

Premisa 2: ¿Puedo tener un huerto si en mi terraza o balcón no le da mucho el sol?¿Y si le da demasiado?¿Y si hace mucho frío?

 foto_13El problema más difícil de resolver es la falta de sol. Si en nuestra terraza o balcón tenemos pocas horas de luz, casi podríamos descartar la idea de tener un huerto. Se requieren un mínimo de 5 o 6 horas de luz solar para garantizar el crecimiento de las plantas. Estas, como la mayoría de seres vivos, necesitan de un tiempo de exposición para poder desarrollarse adecuadamente. Si se puede escoger, mejor colocar el huerto orientándolo hacia el este, que es la posición que mejor le irá y que más luz solar captará.

Otro tema que a veces también puede preocupar es el exceso de sol. En este caso hay solución aunque, en principio, esto no tiene que suponer ningún inconveniente, sino todo lo contrario. Se hace difícil dar orientaciones en este sentido porque todo depende del clima del lugar donde nos encontremos i el lugar exacto donde tengamos ubicado nuestro huerto urbano. En cualquier caso i en términos generales tratándose de un clima Mediterráneo, es muy posible que la mayor parte del año no tengamos que tomar ninguna medida extraordinaria. Durante la estación de más calor (algunas semanas de julio o agosto) puede ser suficiente cubrir el huerto con una tela de umbráculo durante las horas de mayor exposición del sol y tener la precaución de incrementar la intensidad de riego para poder así compensar la evaporación de la humedad del sustrato y de las hortalizas, debido a que, muchas de ellas, contienen un alto porcentaje de agua.

Si el problema no es otro que el frío durante algunas semanas de invierno, también lo podemos foto 07resolver usando un invernáculo que aísla las hortalizas de las bajas temperaturas y que las hace más resistentes en el caso que todavía se encuentren en proceso de plantel o sean plantas muy tiernas. Tened en cuenta que buena parte de las verduras que vamos a plantar durante el invierno como por ejemplo las coles o las cebollas, por poner unos ejemplos, no sólo son resistentes a las bajas temperaturas y a las heladas sino que pasar frío todavía las hace más sabrosas.

Premisa 3: ¿Para tener un huerto es necesario tener un grifo cerca?

hort amb reg_01Tener o no tener un grifo cerca de nuestra mesa de cultivo no supone, en ningún caso, que tengamos que abandonar la idea de tener un huerto urbano en nuestro balcón o terraza. Aunque puede ser una ventaja disponer de un grifo si queremos solucionar el tema del riego – para qué os vamos a engañar – siempre es posible hacerlo a mano, con una regadera, del mismo modo que lo hacemos con el resto de las plantas de nuestro hogar.

Hay personas que en el momento de hacerse con una mesa y plantearles la posibilidad de instalar también el riego automático descartan la idea, no por un tema económico, sino porque entienden que esta «obligación» es una excusa para observar o encargarse del huerto que tienen a su cargo.regant

Conviene tener en cuenta que estamos hablando, en principio, de unas superficies de cultivo no muy extensas y rodeadas de chapa o madera y de poca cantidad de sustrato con lo que se hace necesario tener en cuenta – siempre en función de la época del año – regar dos o tres veces a la semana en invierno y hasta uno o dos riegos al día en verano. Disponer de un riego automático da mucha tranquilidad porque ahorra tiempo, trabajo y nos asegura la cosecha en el caso que nos ausentemos durante algunos días.