Una mesa de cultivo es un ecosistema donde conviven  especies diferentes. Con ilusión cultivamos nuestras lechugas, cebollas, acelgas, coles,… y una vez el trabajo hecho sólo tenemos que aguardar que llegue el día de la cosecha, si hemos sido previsores y hemos ido regando para que vivan nuestras plantas.

¡ATENCIÓN QUE PODEMOS TENER ALGUNA VISITA QUE NO ESPERAMOS!

Es posible que en alguna ocasión nos visiten los animales (orugas, gusanos, pulgones,…) y que si no estamos atentos o no las tratamos a su debido tiempo puedan acabar invadiendo nuestras hortalizas y deteriorarlas o consumirlas antes de que lo hagamos nosotros.

No es ningún problema y es ley de vida, por eso una de las tareas que hay que hacer es dedicar unos minutos a observar nuestros cultivos y, en caso de ver alguna señal, puesto que vamos a darnos cuenta pronto, podamos actuar y eliminarlos manualmente. Es así de sencillo y gratificante porque una vez hecha la intervención no será necesario otra cosa que no sea… estar atentos durante unos días.

¿QUÈ SE PUEDE HACER PARA NO TENERLOS?

Para empezar no hay ninguna fórmula mágica y nadie se escapa un día u otro.

Tened en cuenta que si las hortalizas crecen fuertes y vigorosas y ésto se debe al hecho de haber tenido la precaución de cultivarlas con un buen sustrato se puede llegar a minimizar los efectos destructivos de los animalitos que se han instalado sin contemplaciones. El riego adecuado y mantener el sustrato esponjoso también pueden ayudar.

¡Adelante y … buena “cacería”!