Ampliemos las mesas de cultivo

Con las mesas de cultivo de Hort a Casa es posible tener solamente una mesa o hacer distintas combinaciones con las jardineras y accesorios hasta conseguir un huerto urbano único y ajustado a nuestras necesidades.  Ya sea de inicio o bien al cabo de un tiempo, cada nueva incorporación se adapta y queda fuertemente fijada manteniendo una estructura compacta y reforzada.

Las jardineras de cultivo:

Para poder hacerlo realidad existe la posibilidad de incorporar a las mesas de cultivo jardineras (de 70 cm, de 105 cm o de 140 cm) atornilladas a las patas de la mesa . El sistema de huerto modular permite poder escoger entre dos alturas y también, con los correspondientes soportes, poder hacerlo en la parte superior de la mesa.

Las jardineras tienen una profundidad ligeramente superior a la de las mesas de cultivo(18 cm la mesa por 25 cm la jardinera) y esto las hace ideales para el cultivo de hortalizas que se desarrollan mejor en estas condiciones como por ejemplo las tomateras, los calabacines o las judías. También pueden ir bien para diferenciar zonas y combinar, por ejemplo, un espacio para las hortalizas que podrían cultivarse en la mesa como las lechugas, acelgas, pimientos,… con un espacio para las hierbas aromáticas que podrían cultivarse en las jardineras como, por ejemplo, la albahaca, la menta, el perejil, el romero,…

Las extensiones de la mesa:

Si queremos alargar nuestra mesa de cultivo NO hace falta comprar otro huerto urbano igual y ponerlo al lado. Hort a Casa tiene los «Kits» de ampliación (de 35 cm, 70 cm i 140 cm) para poder hacer la mesa tan larga como se quiera. Es una solución que permite seguir manteniendo una estructura compacta y, dado que aprovechamos buena parte de la estructura que ya poseemos (patas,algunos laterales y fondos), el precio final de la ampliación es más reducido y sale a cuenta.

El «kit» de emparrado:

Con el «kit» de emparrar sustituimos las tradicionales cañas que suelen costar de mantenerse en su sitio cuando trabajamos con poca superficie de sustrato y las fijamos en el lateral de la mesa que más nos interese (ya sea a lo largo, ancho o en los dos a la vez). Esta solución pude ayudar a aprovechar todavía más nuestra zona de cultivo en el momento de plantar hortalizas que se emparran como pueden ser las tomateras, las judías, los pepinos,… sin que éstas tengan que privar la luz al resto de cultivos. Una jardinera montada en la parte inferior de las patas combinada con un emparrador, hace que dispongamos de una altura considerable pudiendo mantener la comodidad de poder seguir trabajando de pie.